Transporte
Transporte: el Qi en movimiento por el cuerpo
Después de que el Qi haya realizado su función transformadora — convirtiendo los alimentos en Gu Qi, Gu Qi en Zong Qi y Zong Qi en Zhen Qi — los productos resultantes deben transportarse hasta los lugares del cuerpo donde se necesitan. Esta es la función de transporte del Qi: mover energía, sustancias y líquidos en la dirección correcta y en el momento adecuado. Transporte y transformación están inseparablemente relacionados — cada uno necesita al otro para realizar su función.
Las cuatro direcciones del movimiento del Qi
El movimiento de transporte del Qi se produce en cuatro direcciones: hacia arriba, hacia abajo, hacia dentro y hacia fuera. La dirección adecuada de cada órgano es fundamental en la fisiología de la MTC. Cuando el Qi se mueve en una dirección incorrecta — descendiendo cuando debería ascender o ascendiendo cuando debería descender — pueden aparecer patrones patológicos. Este concepto de dirección de la circulación del Qi constituye uno de los marcos diagnósticos fundamentales de la MTC.
Transporte según cada órgano
El Bazo transporta Gu Qi hacia arriba, en dirección al Pulmón. Este movimiento ascendente es esencial para la formación de Zong Qi y Sangre. Cuando el Qi del Bazo no puede ascender correctamente, la MTC describe un patrón denominado "hundimiento del Qi del Bazo", tradicionalmente relacionado con cansancio, prolapso de órganos, diarrea y sensación de presión descendente.
El Pulmón transporta líquidos hacia la piel y dispersa Wei Qi en el espacio entre la piel y los músculos — un movimiento hacia fuera y de dispersión. Al mismo tiempo dirige líquidos y Qi hacia abajo, en dirección al Riñón y la Vejiga. Cuando el Qi del Pulmón no desciende y asciende de forma rebelde, tradicionalmente pueden aparecer tos y dificultad respiratoria.
El Riñón participa en el movimiento en dos direcciones: hacia arriba hasta el Pulmón para apoyar la inhalación y hacia abajo hasta la Vejiga para participar en la transformación y eliminación de líquidos. El Hígado favorece el movimiento del Qi en todas las direcciones y regula su libre circulación por todo el organismo. Cuando el Qi del Hígado se estanca, pueden aparecer los signos tradicionales de estancamiento de Qi de Hígado, como tensión, irritabilidad, molestias en la región costal y sensación de bloqueo.
Estancamiento de Qi: cuando el transporte se bloquea
El estancamiento de Qi es uno de los patrones patológicos descritos con frecuencia en la práctica de la MTC. Se produce cuando el movimiento del Qi queda limitado u obstruido. Según la teoría tradicional, puede originarse por tensión emocional, especialmente a través de su influencia sobre el Hígado, por Frío que contrae el Qi, por traumatismos que bloquean la circulación o por debilidad del propio Qi.
El estancamiento de Qi puede manifestarse tradicionalmente mediante dolor o tensión que cambia de localización o empeora con el estrés emocional, sensación de presión o bloqueo, síntomas variables e irritabilidad. El tratamiento busca restablecer la libre circulación del Qi mediante acupuntura, estrategias herbales tradicionales destinadas a mover el Qi y medidas de estilo de vida dirigidas a la tensión emocional.