Exceso de Yang
Exceso de Yang: cuando el Calor domina el organismo
En la Medicina Tradicional China, el Exceso de Yang es uno de los cuatro patrones patológicos fundamentales del desequilibrio Yin-Yang. Describe una situación en la que energía Yang patológica — en forma de Calor o Fuego — domina el organismo y provoca signos característicos de Calor. El Exceso de Yang es un patrón de Plenitud: existe realmente un factor patológico en exceso y no simplemente una Deficiencia de otro elemento.
Tres fuentes de Exceso de Yang
El Exceso de Yang puede originarse de tres maneras. La primera es un factor patógeno Yang externo, como Viento-Calor, Calor de Verano u otro factor climático cálido que penetra en el organismo. Se describe clásicamente en cuadros febriles agudos con fiebre, sensación de calor, sed y garganta roja.
La segunda fuente es Calor interno generado por tensión emocional o hábitos alimentarios irregulares. El estrés emocional prolongado — especialmente ira, frustración y emociones reprimidas — puede producir estancamiento de Qi de Hígado y, con el tiempo, Fuego de Hígado. El consumo excesivo de alcohol, alimentos picantes o fritos puede favorecer Fuego de Corazón o Fuego de Estómago.
La tercera fuente es el Calor generado por la transformación de otro factor patógeno. Incluso el Frío, si permanece en el organismo durante suficiente tiempo, puede transformarse en Calor. El Viento-Frío externo que no se resuelve puede desplazarse hacia el interior y convertirse en Calor.
Síntomas del Exceso de Yang
El Exceso de Yang produce signos de Calor que reflejan las cualidades de Yang: actividad, calor, ascenso y expansión hacia el exterior. Sensación de calor interno, rostro caliente o calor torácico son manifestaciones directas. La sed refleja el efecto secante del Calor sobre los líquidos Yin. La orina oscura también se considera un signo clásico de Calor. Otros signos incluyen enrojecimiento, pulso rápido y fuerte, inquietud y lengua roja con capa amarilla.
Órganos más afectados
Corazón, Hígado, Pulmón y Estómago son los órganos más frecuentemente implicados. El Fuego de Corazón puede manifestarse con palpitaciones, inquietud e insomnio. El Fuego de Hígado puede causar cefalea temporal, ojos rojos e irritabilidad. El Fuego de Estómago puede producir ardor epigástrico y hambre excesiva. El Calor de Pulmón puede aparecer en afecciones respiratorias agudas con Flema amarilla.
Tratamiento
La estrategia consiste en eliminar el Calor patológico. Tradicionalmente se emplean hierbas refrescantes, métodos de acupuntura para eliminar Calor y ajustes dietéticos. Se reducen alcohol, alimentos muy picantes y otras sustancias calentadoras. El objetivo es eliminar el Exceso y no tonificar.